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Psiquiatra infantil y de adolescentes en Manresa

Los niños y los adolescentes no son adultos pequeños: necesitan una mirada clínica propia y un acompañamiento cercano a la familia durante todo el proceso.

Qué tratamos

Cómo trabajamos con las familias

La familia forma parte del tratamiento: la primera visita incluye a los padres o tutores, y el plan terapéutico define qué trabajamos con el niño o la niña, qué con la familia y cómo nos coordinamos con la escuela o el EAP cuando hace falta.

Coordinación con la escuela

Con autorización de la familia, nos coordinamos con tutores y equipos de asesoramiento psicopedagógico, y emitimos los informes clínicos que la escuela necesite.

Señales de que es hora de consultar

A menudo los padres se preguntan si lo que ven es «cosa de la edad» o algo más. Algunas señales que aconsejan una valoración: un cambio de humor o de carácter marcado y sostenido, una irritabilidad constante que antes no estaba, dejar de disfrutar de lo que antes le gustaba, aislarse de los amigos, una bajada clara del rendimiento escolar, negarse a ir a la escuela, alteraciones del sueño o del apetito, o quejas físicas repetidas sin una causa médica aparente.

No hace falta esperar a que la situación sea grave: consultar pronto no es dramatizar, y a menudo ahorra meses de sufrimiento en casa. Si la duda es «no sé si esto es normal», la primera visita sirve precisamente para responderla.

Si tu hijo o hija habla de morirse, se autolesiona o crees que puede haber riesgo, no esperes a tener cita: llama al 024 (línea de atención a la conducta suicida, 24 horas) o al 112 si el peligro es inmediato.

La evaluación, paso a paso

La evaluación de un niño o de un adolescente pide tiempo y más de una fuente de información. Después del primer encuentro con la familia, hacemos sesiones de exploración con el niño adaptadas a su edad —a través del juego con los más pequeños, de la conversación con los adolescentes— y, cuando hace falta, añadimos cuestionarios para padres y maestros o pruebas específicas de atención, aprendizaje o desarrollo.

Con toda esta información dedicamos una sesión a la devolución: te explicamos qué hemos encontrado, qué descartamos y qué proponemos, en un lenguaje claro y con tiempo para tus preguntas. El diagnóstico, cuando lo hay, no es una etiqueta: es el punto de partida para decidir juntos el plan de trabajo.

Psiquiatra y psicóloga, un solo equipo

Cuando un mismo caso necesita psicoterapia y tratamiento farmacológico, no tienes que hacer de intermediario entre dos profesionales que no se conocen: aquí el psiquiatra —el médico especialista— y la psicóloga se coordinan dentro del mismo equipo y comparten la información clínica necesaria, con décadas de experiencia hospitalaria detrás.

Con la medicación en menores, nuestro criterio es la prudencia: no es nunca el primer recurso ni el único, se propone solo cuando la valoración clínica lo justifica y la decisión se toma siempre con la familia, con revisiones periódicas de la dosis, del efecto y de la tolerancia. Si la valoración clínica lo indica, el psiquiatra puede prescribir tratamiento farmacológico. Ten presente que los fármacos de control especial, como los estimulantes para el TDAH, requieren un seguimiento más estrecho, con controles presenciales periódicos de peso, talla, tensión arterial y frecuencia cardíaca.

Y una advertencia importante: ninguna medicación debe retirarse por cuenta propia ni de manera brusca. Cualquier cambio se hace siempre de forma pautada con el psiquiatra.

Presencial en Manresa u online

Con niños, el trabajo presencial en la consulta de Manresa es casi siempre la mejor opción: la observación directa y el juego forman parte de la evaluación. Con adolescentes y con los padres, en cambio, el formato online es una herramienta útil para visitas de seguimiento, sesiones de orientación familiar o cuando uno de los progenitores vive fuera.

Lo más habitual es combinarlo: evaluación y primeras visitas presenciales, y seguimientos en el formato que mejor encaje con la vida de la familia. Los controles de medicación que lo requieran —como los de los fármacos de control especial— se mantienen siempre presenciales.

Preguntas frecuentes

¿Mi hijo tendrá que tomar medicación necesariamente?

No. La mayoría de casos infantojuveniles se trabajan primero con psicoterapia y orientación familiar. La medicación solo se propone cuando la valoración clínica lo justifica, se explica con detalle —qué esperamos de ella y qué efectos hay que vigilar— y la decisión final es siempre compartida con la familia.

¿A partir de qué edad visitáis?

Atendemos desde la primera infancia hasta el final de la adolescencia, adaptando el formato de las visitas a cada edad. Y si el seguimiento debe continuar en la edad adulta, puede hacerse con el mismo equipo, sin cambiar de centro ni tener que volver a empezar de cero.

Mi hijo adolescente no quiere venir. ¿Qué podemos hacer?

Es muy frecuente, y no es motivo para no consultar. Podemos empezar con sesiones solo con los padres, para orientar la situación y preparar el terreno; a menudo, cuando el adolescente ve que nadie lo juzga, acaba dando el paso. Forzarlo raramente ayuda; trabajarlo con calma, sí.

¿Sabré todo lo que cuenta mi hijo en la consulta?

Con adolescentes, una parte de confidencialidad es imprescindible para que la terapia funcione, y lo pactamos abiertamente con ellos y con la familia desde el principio. Ahora bien, todo aquello que afecte a su seguridad se comunica siempre a los padres.

¿Cuánto cuestan las visitas?

Las tarifas dependen del tipo de visita y del profesional. Llámanos al 93 874 07 04 y te lo explicamos sin compromiso.

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