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El núcleo del Institut desde hace décadas: valoración psiquiátrica rigurosa, tratamiento farmacológico cuando hace falta y psicoterapia — todo con el mismo equipo y un solo plan terapéutico.
La primera visita es una valoración completa: historia clínica, exploración psicopatológica y plan terapéutico por escrito. Si el caso se beneficia de tratamiento combinado, psiquiatra y psicólogo trabajan coordinados sobre la misma historia clínica — sin que tengas que explicarlo todo dos veces.
Las visitas de seguimiento ajustan el tratamiento con criterio clínico y con tu evolución real. Puedes combinar visitas presenciales en Manresa y videoconsultas, según el momento del tratamiento.
No hace falta esperar a tocar fondo para pedir ayuda. De hecho, cuanto antes se valora un problema, más sencillo suele ser abordarlo. Algunas señales que hacen recomendable una consulta: hace semanas que duermes mal o te despiertas de madrugada con angustia; la ansiedad te hace evitar situaciones que antes hacías con normalidad; has perdido el interés o el placer por cosas que te gustaban; tienes pensamientos repetitivos que no puedes parar; o necesitas alcohol u otras sustancias para aguantar el día.
También es un motivo válido que te lo diga la gente de tu alrededor. A menudo la familia detecta los cambios antes que uno mismo. Si alguien cercano te ha comentado que te ve diferente, una primera visita sirve precisamente para salir de dudas: quizá no hace falta ningún tratamiento, y saberlo también tranquiliza.
No todo el mundo que viene a la consulta sale con una receta. La medicación se plantea cuando la valoración clínica indica que puede ayudar, y siempre te explicamos qué esperamos de ella, cuánto puede tardar en hacer efecto, qué efectos secundarios puede tener y durante cuánto tiempo es previsible mantenerla. Trabajamos con la dosis mínima eficaz y la revisamos en cada visita.
Si la valoración clínica lo indica, el psiquiatra puede prescribir tratamiento farmacológico y te explicará cómo obtenerlo y cómo se renueva a lo largo del seguimiento. Los fármacos de control especial —como las benzodiacepinas o los estimulantes— tienen una regulación más estricta y, por prudencia clínica, conllevan controles presenciales.
Y una aclaración importante: si te encuentras bien y quieres dejar la medicación, no lo hagas por tu cuenta. Una retirada brusca puede favorecer recaídas o provocar efectos de discontinuación. Cuando es el momento, la retirada se hace siempre con una pauta progresiva acordada con tu psiquiatra.
La consulta está en Manresa, y buena parte del proceso puede hacerse por videoconsulta. Para la primera valoración, si puedes venir presencialmente, te lo recomendamos: la exploración directa aporta información que la pantalla no siempre recoge. Ahora bien, si vives lejos o tienes dificultades para desplazarte, la primera visita también puede hacerse online en la mayoría de situaciones; si durante la valoración vemos que hay que completarla presencialmente, te lo diremos.
A partir de ahí, decidimos juntos el formato de cada visita según el momento: revisiones estables por videoconsulta, y presencial cuando hace falta una exploración más cuidadosa, cuando hay un cambio importante de tratamiento o cuando el tipo de fármaco lo requiere. El seguimiento mantiene el mismo criterio clínico vivas donde vivas.
Eres adulto y el tratamiento es tuyo: no hablamos con nadie sin tu consentimiento. Dicho esto, cuando tú lo decides, incorporar a la pareja o a la familia en algún momento del proceso suele ayudar. Una sesión conjunta sirve para que entiendan qué te pasa, qué pueden hacer para apoyarte y qué es mejor que eviten.
En trastornos como el bipolar o los trastornos psicóticos, ese acompañamiento es especialmente valioso: cuando la familia sabe reconocer las primeras señales de una recaída, a menudo se puede intervenir antes de que el episodio se instale del todo.
Si tienes pensamientos de hacerte daño o de quitarte la vida, no esperes a tener cita con nosotros. Llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida (gratuita, confidencial y disponible las 24 horas), o al 112 si la situación es urgente. También puedes ir a urgencias del hospital más cercano.
Nuestra consulta no es un servicio de urgencias, pero si has pasado por una crisis reciente, háznoslo saber cuando pidas cita: intentamos priorizar la visita y, una vez la situación esté estabilizada, podemos hacernos cargo del seguimiento.
No. Puedes pedir cita directamente, tanto para psiquiatría como para psicología. Si vienes derivado de otro profesional, trae los informes que tengas: nos ayudan a completar la valoración.
No necesariamente. La primera visita es una valoración, no una receta automática. Hay cuadros que responden bien solo con psicoterapia, otros que mejoran con medicación y muchos en los que la combinación de ambas es la opción más indicada. Lo decidimos contigo después de valorar tu caso.
No la dejes por tu cuenta. Encontrarse bien suele significar que el tratamiento funciona, y una retirada brusca puede favorecer recaídas o provocar efectos de discontinuación. Coméntalo en la próxima visita y, si es el momento, se planifica una retirada progresiva.
En muchos casos, sí: la valoración y el seguimiento pueden hacerse a distancia. Ahora bien, algunas situaciones clínicas y los fármacos de control especial requieren visitas presenciales. Tu psiquiatra te lo indicará desde la primera visita.
Te informamos de las tarifas cuando pides cita, sin ningún compromiso. Varían según el tipo de visita: primera valoración, seguimiento psiquiátrico o sesión de psicología.