Nuevo servicio
El profesional adecuado en el momento adecuado, sin listas de espera largas y sin que tengas que explicarte dos veces: eso es el tratamiento integrado.
En los casos de más gravedad, durante las primeras semanas de tratamiento farmacológico nuestro equipo hace un seguimiento telefónico proactivo: adherencia, estado general y detección precoz de cualquier incidencia. Ningún paciente se queda solo entre visita y visita.
Hay cuadros en los que ni la psicoterapia sola ni la medicación sola suelen ser suficientes: depresiones moderadas o graves, trastorno bipolar, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastornos de ansiedad de larga evolución, TDAH en adultos con ansiedad o ánimo bajo añadidos, o recaídas después de tratamientos anteriores. En muchos de estos cuadros, la evidencia indica que combinar tratamiento farmacológico y psicoterapia, de manera bien coordinada, suele dar mejores resultados que cualquiera de las dos opciones por separado.
También puede ser una buena opción si llevas tiempo haciendo terapia y notas que no avanzas, o si tomas medicación desde hace años sin que nadie haya revisado la indicación. En ambos casos, una mirada conjunta de psiquiatra y psicólogo ayuda a entender qué falta.
Antes de venir, nos ayuda que traigas los informes y las pruebas que tengas de visitas o tratamientos anteriores, y una lista de toda la medicación que tomas actualmente, también la que no es psiquiátrica. Si quieres venir con alguien de confianza, adelante: a menudo aporta una perspectiva valiosa.
La primera visita es más larga que una de seguimiento, porque repasamos con calma tu historia: qué te ha pasado, qué has probado y qué te ha funcionado y qué no. Saldrás con una primera orientación, con respuesta a las dudas que traigas y con la siguiente visita ya programada.
La consulta está en la calle Àngel Guimerà, 28, 1r 1a, de Manresa, pero buena parte del seguimiento puede hacerse online si vives lejos o te encaja mejor. Los dos formatos se pueden combinar: muchos pacientes hacen la valoración inicial presencial y después alternan visitas en el centro con visitas por videollamada. Si la valoración clínica lo indica, el psiquiatra puede prescribir tratamiento farmacológico y te explicará cómo obtenerlo y cómo se renueva a lo largo del seguimiento.
Dos matices importantes: en los casos de más gravedad recomendamos que las primeras visitas sean presenciales, y algunos fármacos de control especial, como los estimulantes para el TDAH o las benzodiacepinas, requieren controles presenciales periódicos. Te lo diremos claramente desde el principio.
En los cuadros de más gravedad, la familia suele ser quien primero detecta los cambios, tanto los de mejoría como los de alarma. Con tu consentimiento, podemos incorporarla al tratamiento: explicamos el diagnóstico y qué se puede esperar del proceso, damos pautas concretas para los momentos difíciles y dejamos claro a quién llamar si algo preocupa. Qué se comparte con la familia y qué queda dentro de la consulta lo pactamos siempre contigo.
En niños y adolescentes, trabajar con padres o tutores forma parte del tratamiento desde el primer día. Y si alguna vez aparece una situación de riesgo inmediato, la consigna es clara: llama al 112 o a la línea 024 de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas, todos los días.
No dejes ni modifiques ninguna pauta por tu cuenta. Trae la lista completa a la primera visita: el psiquiatra revisará la indicación y, si conviene hacer cambios, se harán de forma gradual y pautada. Si nos autorizas, también nos coordinamos con el médico que te la recetó.
No. Hay pacientes que hacen solo psicoterapia, otros solo tratamiento farmacológico y otros ambas cosas: depende de lo que necesite tu caso, y la decisión se revisa a lo largo del tratamiento. Si en algún momento la medicación deja de ser necesaria, se retira de forma gradual y pautada con el psiquiatra, nunca por tu cuenta.
Sí. Si nos autorizas, nos coordinamos con tu psicólogo y le hacemos llegar un informe de retorno después de las visitas de valoración, y tú continúas la terapia con quien ya conoces. El tratamiento integrado también funciona así, con profesionales de fuera del centro.
Llámanos al 93 874 07 04 y valoraremos si hace falta adelantar la visita o ajustar el plan: encontrarse peor entre visitas es un motivo de consulta, no una molestia. Si hay riesgo inmediato para ti o para otra persona, llama al 112; la línea 024 de atención a la conducta suicida atiende las 24 horas, todos los días.
Depende de los profesionales implicados y de la frecuencia de visitas, que es diferente para cada persona. Te informamos de las tarifas sin compromiso por teléfono, en el 93 874 07 04. La primera valoración ya te permite saber qué seguimiento necesitarías y con qué frecuencia.