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Las adicciones se tratan mejor cuando medicina y psicología trabajan juntas — y cuando el paciente llega sin sentirse juzgado.
Valoración médica y psiquiátrica inicial, desintoxicación ambulatoria cuando está indicada, tratamiento farmacológico de apoyo y psicoterapia individual. El seguimiento es estrecho al principio, que es cuando más se necesita.
El tratamiento es estrictamente confidencial. Trabajamos también con familias que necesitan orientación para ayudar a un familiar que todavía no quiere tratarse.
Pocas personas llaman el primer día que sospechan que algo no va bien. Lo más habitual es esperar — y mientras tanto el problema crece. Algunas señales que vale la pena escuchar: has intentado reducir o dejarlo más de una vez y no lo has conseguido; escondes cuánto consumes, cuánto juegas o cuánto te gastas; necesitas cada vez más para notar el mismo efecto; la conducta pasa por delante del trabajo, del sueño o de las personas que quieres; y cuando no lo haces, aparecen inquietud, irritabilidad o malestar físico.
No hace falta tocar fondo para pedir ayuda. Cuanto antes se empieza, más sencillo suele ser el tratamiento — y venir a una primera visita no te compromete a nada.
La primera visita es una conversación larga y sin prisas con uno de nuestros psiquiatras. Hablaremos de qué consumes o qué conducta te preocupa, desde cuándo, qué has probado y cómo te afecta a la salud, al trabajo y a las relaciones. También repasaremos tu salud general y la medicación que tomas — no dejes ningún tratamiento por tu cuenta antes de venir — y, si hace falta, pediremos un análisis de sangre para valorar cómo se encuentra tu organismo.
Al final te vas con un plan concreto: qué haremos, en qué orden y con qué visitas. Si tu caso necesita también psicoterapia, psiquiatra y psicólogo trabajan de manera coordinada y comparten la información clínica necesaria, de modo que no tendrás que explicarlo todo dos veces. Puedes venir solo o con una persona de confianza: tú decides.
Te lo decimos desde el primer día: una recaída no es un fracaso ni el final del tratamiento. Las adicciones son trastornos de larga evolución en los que las recaídas son frecuentes, y por eso el plan incluye desde el inicio la prevención de recaídas: identificar las situaciones de riesgo, preparar respuestas concretas y saber qué hacer las primeras horas si se produce.
Si pasa, lo que hay que hacer es volver pronto — no desaparecer por vergüenza. Revisamos qué ha fallado, ajustamos la medicación o la terapia si conviene y continuamos. La experiencia nos dice que quien sale adelante no es quien nunca tropieza, sino quien no abandona el seguimiento.
Las primeras fases del tratamiento suelen ser presenciales en la consulta de Manresa: la valoración inicial, una eventual desintoxicación y los ajustes de medicación se controlan mejor de cerca. Además, algunos fármacos de control especial — como las benzodiacepinas, que a veces se utilizan puntualmente durante la desintoxicación — los prescribimos con una cautela añadida y pueden requerir visitas presenciales.
Una vez el tratamiento está estabilizado, buena parte del seguimiento se puede hacer online, tanto las visitas de revisión como la psicoterapia. Si la valoración clínica lo indica, el psiquiatra puede prescribir tratamiento farmacológico y ajustarlo en esas mismas visitas de seguimiento.
No, y en algunos casos sería incluso peligroso: dejar el alcohol o ciertos tranquilizantes de manera brusca puede provocar un síndrome de abstinencia grave. Ven tal como estás y decidiremos juntos la manera más segura de hacerlo, siempre con supervisión médica. Y si ya lo has dejado de golpe y notas temblores intensos, confusión, fiebre o convulsiones, no esperes a la visita: llama al 112 o ve a urgencias.
En muchos casos, sí: hacemos desintoxicaciones ambulatorias con visitas frecuentes y apoyo farmacológico cuando está indicado. Si tu situación médica o tu entorno lo desaconsejan, te lo diremos claramente y te ayudaremos a coordinar un ingreso.
Sí. Hay fármacos que reducen el deseo de consumir y otros que actúan como disuasorios del consumo, y el psiquiatra valora si están indicados en tu caso. Siempre se utilizan como apoyo del tratamiento, nunca como única medida.
Depende de la sustancia o la conducta, del tiempo de evolución y de tus objetivos. Al principio las visitas son frecuentes y después se van espaciando; no te daremos un plazo cerrado porque sería engañarte.
Te informamos de las tarifas por teléfono cuando pidas cita, sin ningún compromiso. Ten en cuenta que la primera visita es más larga que las de seguimiento porque incluye toda la valoración inicial.